CONOCE A NUESTRO EQUIPO MAXILONET – Dra. Beatriz Moralejo – Cirujana Oral y Maxilofacial

¿Por qué decidiste estudiar cirugía oral maxilofacial?

Decidí estudiar Cirugía Oral y Maxilofacial, puesto que durante mi formación en medicina fui alumna interna durante 3 años del servicio de Cirugía Plástica y Estética de la Clínica Universitaria de Navarra. Esos años me permitieron descubrir la complejidad y la belleza que tiene el tratamiento tanto estético como funcional de la cara, además de empezar a adquirir mano quirúrgica en el mundo de la estética. En un principio me plantee realizar Cirugía Plástica, sin embargo muchos de mis compañeros me orientaron a elegir la Cirugía Maxilofacial. La razón era que quería centrar mi formación a la patología facial y la única especialidad que me permitía dedicarme 100% a la cara era ésta. A día de hoy me alegra que el destino me llevara por este camino.

¿Qué características personales crees que debe tener un buen cirujano oral y maxilofacial?

Desde mi punto de vista, ser un buen cirujano maxilofacial va unido a ser un buen médico desde un enfoque global. Creo que la sociedad en la que vivimos tiende a buscar el consumismo sin importar si los medios usados son los correctos o los indicados. Mi formación y desarrollo profesional en la sanidad pública (Hospital de Bellvitge), me ha enseñado a buscar de forma individualizada la mejor opción médico-terapéutica en cada caso, centrándome en criterios médicos que garanticen el mejor resultado para el paciente y no en beneficios económicos. No sólo hay que saber buscar el mejor tratamiento para un paciente basándonos en la teoría, sino sabernos adaptar a los recursos que tengamos en cada caso

¿Podrías explicarnos qué áreas abarca la cirugía y la medicina estética y anti-aging?

El concepto de medicina estética “anti-aging” es un término que está en auge, no sólo por el aumento de la preocupación, de la población en general por la salud y su imagen, sino también,  por la publicidad generada a través de personajes públicos que ya no se avergüenzan de decir que se han hecho pequeños retoques para mantenerse jóvenes.

El concepto medicina anti-aging o antienvejecimiento engloba a todas las ramas de la medicina que consiguen que envejezcamos de forma más saludable. No podemos parar el tiempo, pero reducir su efecto sobre el cuerpo ya sea: con hábitos de vida, complementos nutricionales/dietéticos o con técnicas quirúrgicas que nos permitan reconstituir los cambios fisiológicos propios de la edad.

En cuanto a las técnicas médicas faciales más conocidas nos encontramos con:

-Infiltraciones o fillers que permiten recuperar la hidratación y volumen perdido por la edad

-Toxina botulínica para reducir la contractura muscular sin perder la expresión facial

-Hilos tensores para prevenir el avance de la flaccidez

-Liftings faciales para retensado cutáneo

Además de las cirugías como pueden ser: rinoplastias,blefaroplastias, otoplastias…

¿Existe alguna época del año más propicia para llevar a cabo una cirugía estética?

De forma clásica evitamos realizar cirugías estéticas faciales durante el verano, por la alta incidencia solar y el aumento en la probabilidad de oscurecimiento de las cicatrices tempranas.

En cuanto a las infiltraciones, toxina botulínica o cirugías menores el tratamiento se puede adecuar a las necesidades del paciente, siempre que se tomen las medidas de precaución recomendadas para cada procedimiento y paciente

¿Qué tipo de intervenciones son las más demandadas?

Actualmente los pacientes solicitan muchos de los tratamientos que antes hemos comentado de medicina “anti-aging”.

Ya no existe la mentalidad de realizar tratamientos una vez producido el problema, sino que buscan disminuir los efectos naturales del envejecimiento antes de que empiecen a aparecer, es decir de forma profiláctica.

Lo más común es realizar infiltraciones con ácido hialurónico en zona peribucal y labial para redefinir la forma y volumen del labio, en zona malar y pómulos para disminuir el efecto de envejecimiento facial, empleo de toxina botulínica en frente y patas de gallo para evitar la progresión de las arrugas…

Otras técnicas en cirugía menor muy demandadas son las bichectomías (exéresis del tejido adiposo presente en mejillas adelgazando el óvalo facial) y las blefaroplastias (exéresis del exceso de piel y grasa presente en los párpados que dan un aspecto cansado a la mirada).

En casos donde la medicina estética no pueda solucionar estos problemas, hay que valorar la opción de realizar intervenciones quirúrgicas como: liftings cervicales o de tercio medio, lipofillings faciales con grasa autóloga y otras técnicas clásicas como mentoplastia o rinoplastia.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Lo que más me gusta es poder ayudar al paciente a solucionar su problema. La medicina es una profesión muy vocacional, y creo que si pierdes esa visión lo pierdes todo.

No siempre es fácil llevar el ritmo que nos exige nuestra actividad, pero cuando obtienes esa recompensa por parte del paciente todo vuelve a tener sentido

¿Qué proceso sigues con los pacientes cuando acuden a la consulta?

Lo primero es preguntar cuál es el motivo de su consulta. Puede parecer algo muy básico, pero es la clave de la entrevista.

Cada paciente acude con unas inquietudes y demandas, que nada tienen que ver en muchas ocasiones con lo que nosotros esperamos. Hay que escuchar qué le preocupa, qué busca y qué expectativas tiene en el tratamiento. Una vez contestamos a ésto tenemos la base del tratamiento. Por supuesto, no hay que olvidar realizar una anamnesis exhaustiva del paciente y solicitar las pruebas que correspondan en cada caso.

Todo cirujano o todo médico responde siempre a una pregunta, la pregunta por excelencia, ¿Cuál es en tu caso?

La pregunta más típica en mi caso es: ¿Me pondrá puntos doctora? ¿Cuántos? , y aunque parezca increíble los cirujanos no contamos los puntos que ponemos.

¿Cuál es la situación más difícil con la que debes lidiar en tu profesión?

Lo más difícil en mi caso, es tener que informar de malas noticias a un paciente, como puede ser el  diagnóstico de un cáncer.

No es algo que te enseñen en la universidad, cada paciente es distinto y tiene sus propias situaciones personales que le hacen más vulnerable. Es algo que debes hacer con mucho tacto y empatía, ofreciendo los medios que están en tu mano para ayudar al paciente.

¿Te consideras una buena paciente?

(Entre risas), pues creo que sí, al menos eso es lo que dicen mis padres. He sido operada desde los 6 años en hasta 13 ocasiones por un problema traumatológico, y creo que pasar por ese tipo de situaciones difíciles nos hacen más fuertes. Te enseñan a modular tu umbral del dolor, a ser pacientes en el transcurso de una enfermedad (de ahí el término de paciente), y a superarte cada día con humor y una sonrisa (al menos para devolvérsela a tus cuidadores). Además me ha permitido empatizar con los pacientes y ponerme en su piel en muchas ocasiones, y eso es algo que facilita mucho la relación médico-paciente. (Concluye en risas) Aunque, debo confesar que cuanto más mayor me hago peor paciente soy.

¿Qué pasiones tienes, además de la medicina y de la cirugía?

Pues sin duda VIAJAR. Soy una fanática de los viajes, llevo desde niña viajando al extranjero.

Al principio lo hacía en familia, luego lo hice sola para aprender inglés durante los veranos y desde que empecé la universidad empecé a recorrer mundo sola en mi período vacacional. Me encanta conocer nuevos lugares, paisajes, culturas, comidas… Todos los años necesito pegarme un par de escapadas: una con mi pareja durante 3-4 semanas, y otra pequeña escapada de unos 10 días yo sola. Creo que todo el mundo debería viajar solo en algún momento de su vida, te enseña a enfrentarte al mundo sin ayuda y sobre todo a conocerse a uno mismo.

Puedes ver su perfil profesional en el siguiente link

 

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