Cuatro implantes dentales que mejoran la calidad de vida

Hoy, el Dr. Mareque Bueno nos explica la importancia de los implantes cigomáticos y nos revela a qué conclusiones le llevó su investigación sobre dos de las principales técnicas empleadas en la actualidad. Este estudio puede servir de guía al clínico a la hora de elegir que técnica quirúrgica seleccionar para cada caso de rehabilitación de maxilares con poco hueso.

Desde luego, hasta que otros investigadores encuentren la manera de que las piezas dentarias se autorregeneren, como intenta el equipo  del profesor Yang Chai en California, son implantes cigomáticos (en el hueso del pómulo) los que permiten a las personas con atrofia maxilar severa recuperar la capacidad de masticar y mejorar su calidad de vida en general.

Primero, planificamos la colocación de los implantes cigomáticos con simulaciones en 3D…

Implantes cigomáticos planificación 3D

…Y este es el resultado después de la intervención, un sólido anclaje apenas perceptible a simple vista:

Implantes cigomáticos resultado intervención

Calculando el éxito de los implantes cigomáticos

Mareque presentó, el pasado 5 de abril en la Universidad Católica San Antonio (UCAM), Murcia, una tesis doctoral (su segunda) sobre implantes cigomáticos en pacientes con atrofia del hueso maxilar, que por consiguiente no pueden recibir implantes dentales ordinarios.

Los resultados de su investigación mostraron que el procedimiento de los 4 implantes cigomáticos, conocido como Zygoma QUAD, tiene menos fracasos y menor número de complicaciones que la técnica original de Branemark en casos de atrofia extrema.

“Fue el Dr. Jose Luís Calvo Guirado quien me planteó el reto de llevar a cabo una nueva tesis, esta vez en Odontología”

En su primera tesis doctoral, Mareque había dedicado su investigación a la aplicación de la toxina botulímica (botox) y el Síndrome de Frey, en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Con el Dr. Calvo Girado se inició en el campo de la implantología y llevan más de cuatro años de colaboración investigadora en estudios multicéntricos. Poco después, comenzaron su estudio con pacientes con maxilares atróficos (con poco hueso en el que implantar las prótesis dentarias) que habían sido rehabilitados con implantes cigomáticos (bajo el hueso del pómulo) desde 1995.

“Nuestro objetivo era comparar el protocolo de rehabilitación descrito originalmente por el Dr. Branemark, quien practicaba 2 implantes cigomáticos y 4 implantes alveolares anteriores, contra el cigoma cuádruple, una técnica más moderna que solamente emplea 4 implantes cigomáticos.”

Aún no estaba demostrado que la nueva metodología se tradujera en un mayor éxito de la intervención a largo plazo, y esto dio origen a nuestro análisis de los resultados obtenidos con las dos técnicas junto con sus complicaciones.

 

¿Por qué deben ser cuatro y no seis implantes?

Fue P.I. Branemark, en 1989, quien propuso por primera vez un protocolo de intervención con esta técnica.

“A Branemark deberían haberle otorgado un premio Nobel por su labor, pero murió antes de tiempo”,

afirma Mareque refiriéndose al número de personas a las que su técnica mejoró indefectiblemente su calidad de vida.

Implantes cigomáticos Branemark
Técnica de Branemark: los implantes cigomáticos (1 a cada lado) son mucho más largos que los implantes alveolares (2 por lado).

La técnica mejorada del cigoma cuádruple (QUAD) se puede realizar con anestesia local y sedación, y además permite colocar las prótesis dentarias en el mismo día de la intervención (carga inmediata), sin necesidad de esperar meses para disponer de una nueva corona dentaria, y sin que ello suponga un mayor riesgo de fracaso.

Implantes cigomáticos QUAD
Técnica cigoma cuádruple (QUAD): evita las complicaciones de los implantes alveolares y refuerza el anclaje duplicando los implantes cigomáticos (2 por cada lado).

 


Dr. Javier Mareque Bueno, director de MAXILONET
Dr. Javier Mareque Bueno, director de MAXILONET

Tras haber obtenido la especialidad en Cirugía Oral y Maxilofacial en el Hospital Valle de Hebrón y el doctorado en Medicina en la UAB, Javier Mareque comenzó una etapa dedicada al trabajo asistencial (en Maxilonet, centro que él mismo dirige) que actualmente compagina con la investigación. Aún vinculado al mundo académico, tanto por la UIC como por la UCAM, ha dirigido varias tesis doctorales en diferentes líneas de investigación clínica, así como en ciencias básicas, desde los probióticos a la implantología o la cirugía ortognática.


Referencia: “Estudio de la rehabilitación del maxilar atrófico con implantes cigomáticos. Comparación del protocolo Branemark vs. el Zygoma QUAD”, Departamento de Ciencias de la Salud de la Facultad de Odontología de la Universidad Católica San Antonio (UCAM), Murcia. Directores: José Luís Cardo Girado y Carlos Pérez Albacete Martínez.

 

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